Madre no hay una sola

El cine (como otros medios) legitima todo tipo de estereotipos sobre la mujer. En la mayoría de las ocasiones la representan en roles secundarios poco representativos y de poco efecto en la historia, pero otras veces (y cada vez de forma más frecuente), el papel de la mujer ha tomado mayor relevancia. Generalmente esto se argumenta en la idea de que el cine siempre se encontró mayoritariamente en manos masculinas y hace poco tiempo las propias mujeres se han animado a narrar sus propias historias.

Pero muy pocos directores de cine entienden como Pedro Almodóvar cómo se siente una mujer en cualquier circunstancia (e incluso como espectadores nos sentimos identificadas cuando vemos alguna de sus películas). La maternidad es uno de los papeles que mejor ha sabido jugar el director manchego. Y es en este punto donde me interesa detenerme (habrá tiempo en otro momento de ejemplificar sobre la “mujer”). El denominador común de las madres de Almodóvar sobre la mujer que cuida a sus hijos a toda costa. Así en ¿Qué he hecho yo para merecer esto? nos presenta la suegra que cuida de su hijo y le hace la vida imposible a su nuera madre y una madre atípica que regala a su hijo a un dentista, porque no tiene dinero suficiente para mantener la familia. También encontrarnos una madre destrozada por la pérdida de un hijo en Todo sobre mi madre. Además que en un momento u otro de la película le toca cuidar de cada uno de los personajes. La maternidad se ve reflejada de varias formas en la cinematografía de Almodóvar.

Personificada por Julia Roberts (ganadora del Oscar por esta actuación) Erin Brockovich ejerce como madre soltera al tiempo que consigue un trabajo en un bufete de abogados. Al principio no logra llevar a cabo ambas responsabilidades, pero dará un giro su personalidad cuando decide investigar el caso de unos clientes que padecen una sospechosa enfermedad.
Y si hablamos del coraje de una madre, sin dudas unas de las más duras que nos ha traído el séptimo arte es Sarah Connor, la heroína de James Cameron en Terminator y su secuela. Ella es una camarera joven que sirve cafés y es perseguida por un asesino implacable. Luego comprenderá que es el enviado a matarla debido a que Sarah será madre de un futuro hijo que conducirá la resistencia humana ante una inteligencia artificial en falla. Sin dudas Cameron logra mostrarnos a su personaje femenino como una mentora para John, su hijo.

El tema de la madre castradora en el cine de Hitchcock es recurrente, pero en Psicosis la madre inválida de Norman es mucho más evidente. Resulta una carga para su hijo, manipuladora y atosigante hasta las últimas consecuencias: la muerte, donde puede ser que encuentre su límite. Basta ver la imagen de la señora Bates asomada a la ventana para entender el terror. Este personaje consigue inducir al desdoblamiento de personalidad de su hijo, un joven que no ha tenido gran contacto con el exterior, lo que incluye a las mujeres.

Madre en la vida real hay una sola, pero en el cine llegamos a encontrarlas en múltiples interpretaciones: buenas, malas, guerreras, desquiciadas… Las mujeres continúan siendo más partícipes que protagonistas en un alto porcentaje de la cinematografía, pero la relevancia que han ganado en muchas películas las han colocado en lo más alto de las listas de personajes memorables.

 

Otras madres famosas: Beatrix Kiddo / La novia (Uma Thurman) en Kill Bill; Nic (Annette Bening) y Jules (Julianne Moore) en The Kids Are All Right; Christine Collins (Angelina Jolie) en Changeling.

 

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Doble V

(Redacción de Paella Creativa) @doble_ve