Obsesión

Los encargados de marketing de las distribuidoras son quienes se encargan de revisar los títulos originales de las películas extranjeras y adaptarlos al castellano. No suelen ser traducciones literarias y para no caer en lo que sería un nombre sin sentido buscan captar la atención. Pero pareciera ser que más allá de esforzarse por buscar nombres originales a los films, terminan cayendo en similitudes que muchas veces generan confusión en los espectadores.

Por ejemplo tenemos Magnificent Obsession (Obsesión) de Douglas Sirk de 1954, una remake de la película del mismo nombre de 1935, basada en la novela homónima de Lloyd C.Douglas. Bob Merrick (Rock Hudson) es un apuesto pero caprichoso millonario que sufre un accidente náutico causado por su propia irresponsabilidad. La policía toma prestado un respirador artificial para asistirlo, sin poder prever que su dueño el Dr. Phillips también lo necesitaría para vivir. Es así que sufre un ataque y el fallecimiento del médico hace descubrir a su viuda Helen (Jane Wyman) que su marido se había dedicado a donar de forma anónima generosas cantidades de dinero a personas necesitadas. Bob se da cuenta del daño que ha causado su irresponsabilidad y comienza su viaje para intentar repararlo.

Wicker Park (El apartamento) se llamó curiosamente Obsesión en España, y se trata de una remake de la película francesa El apartamento, estrenada en 1996 e interpretada por Vincent Cassel, Mónica Bellucci y Romane Bohringer. Dirigida por Paul McGuigan logra atraer desde el inicio al espectador con el sufrimiento del protagonista: Matt (Josh Hartnett) encuentra en Chicago a Lisa (Diane Kruger), una atractiva bailarina de danza moderna un tanto misteriosa, a quien descubre y decide seguirla para lograr una cita. Al tiempo ella desaparece repentinamente.

El político Stephen Fleming (Jeremy Iron) tiene una hermosa familia y un hijo ya adulto que está por casarse. Cuando Stephen conoce a su futura nuera, una chica francesa llamada Anna (Juliette Binoche), despierta en él una incontenible atracción. Así comienza Damage (que se llamó Obsesión en México), de Louis Malle, donde los personajes logran hipnotizar con sus escenas apasionadas, las cuales fueron duramente criticadas. Y queda flotando una frase de Anna: “Una persona herida es peligrosa, porque sabe que puede sobrevivir”.

The Resident (Oculta obsesión), con Hilary Swank y Jeffrey Dean Morgan nos presenta a Juliet, una una joven médico que, tras separarse de su marido, se instala en un cómodo apartamento en el barrio de Brooklyn, Nueva York. Pero pronto descubre que no está sola en su amplia vivienda y que está siendo víctima de un obseso que la asecha…

Si hay una actriz que puede ponerse en la piel del personaje que le pidan, esa es Julianne Moore. En The Forgotten (Misteriosa obsesión) dirigida por Joseph Ruben, representa a una mujer que puede o no haber tenido un hijo; que puede o no estar viviendo una pesadilla; no sabe qué es real y qué no. Es así que le entrega un gran realismo a este thriller psicológico, que es imposible no alterarse como espectador.

Y es así que estamos rodeados de películas que llevan marcadas a fuego nombres similares a otras y en gran parte gracias a la obsesión de los creativos que buscan familiarizarnos con los títulos.

 

Otras películas que buscan obsesionarnos con el séptimo arte: Fur: An imaginary portrait of Diane Arbus (Retrato de una obsesión), de Steven Shainberg; One Hour Photo (Retratos de una obsesión) de Mark Romanek; Obsession (Obsesión) de Brian De Palma.

 

 

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Doble V

(Redacción de Paella Creativa) @doble_ve