Fotografías de paisajes urbanos internacionales bañados en neón

Después de una visita a Tokio en 2014, el fotógrafo autodidacta Xavier Portela se sintió frustrado por la forma en que aparecían las imágenes estáticas y bidimensionales. Sus fotografías no captaron las emociones, la estimulación aguda de los sentidos o la sensación eléctrica que uno experimenta al deslizarse a través de las brillantes luces de una ciudad extranjera con insomnio inducido por el jet lag.

Para explorar esta vitalidad y atmósfera, Portela comenzó a manipular los colores en sus imágenes, amplificando su saturación para hacer que cada uno reflejara lo que el cerebro recordaba, pero la imagen original no podía transmitir.

Cada fotografía está editada con un lavado de luces de color rosa, azul y morado inspiradas en el neón.